Vicente Aleixandre, el poeta del amor.
Tal día como hoy, Vicente Aleixandre aparecía en el mundo... Premio Nobel de las letras españolas.
Una luna domiciliada y en gozo en casa 3, en buen aspecto con el Sol (regente de casa 5), dando testimonio de esa fluidez, expresión personal y buena acogida por sus compañeros de gremio, así como una conjunción de Mercurio en Tauro con una Venus fuerte (pese a ser amplia y separativa) bajo el dominio del nativo (en regencia y signo de la casa 2, donde la correspondencia con sus propios valores personales es patente)... Verso depurado y bonito, estructurado y bien pensado en lo que quería comunicar, con un verbo tranquilo pero seguro, sin estridencias, con una estética cuidada, verdadera y agradable para los sentidos, mas despojada de petulancia en su totalidad.
La forma bella y particular de sus palabras y de sí mismo, así como su buen trato, afectuoso y llevadero, respetado por los demás (Venus es, a su vez, regente de casa 7), le darán esa facilidad de reconocimiento, sumado al trígono de su Mercurio (r3) en casa 1 hacia el Medio Cielo. Los dos jefes de secta, además, si hacemos esta consideración de partida desde su Sol (r5) en Tauro - tierra - en una carta nocturna (no el jefe de secta desde el ascendente), son la Luna y Venus..., al servicio de la emoción, el arte natural y armonioso, la concordia, la afabilidad bien avenida y otorgadora de esa tan oportuna popularidad "familiar" (su casa, Velintonia, era el centro de reuniones de muchos poetas de su generación). Como anécdota, podemos destacar que, por no incomodar a sus compañeros - más dados a las bebidas espirituosas - escondía su bienamado zumo de naranja debajo de la mesa, dándole tímidamente algunos sorbos durante sus encuentros literarios cuando estos no estaban mirando.
Se observa un gran dominio de planetas en signos femeninos, incluyendo al regente del ascendente y regente de casa 8 en la casa 12, tratándose de Marte en Piscis (forma mutable, bicorpórea, dual, ambigua...) que, bajo la tutela de lo oculto, nos habla tanto de lo que él mismo denominó "su propio exilio interior", así como quizás indicativo de los impulsos sexuales no confesables - en aquel contexto - hacia el sexo masculino (no sólo en relación con mujeres), como de las continuas crisis de salud y emocionales, que albergaba dentro de sí, y que le llevaron a estar postrado en cama durante largos episodios.
El poeta del amor..., sentimiento natural que corría por sus venas de forma exponencial... 🌟💖
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